Caída del precio del cacao no implica chocolates más baratos en San Valentín

Los precios del cacao han caído casi 70 por ciento desde el Día de San Valentín del año pasado, pero eso no hará que las cajas de chocolate con forma de corazón ni los conejitos de chocolate sean más baratos este año.

Los precios del chocolate en las tiendas minoristas de Estados Unidos subieron 14 por ciento entre el 1 de enero y la primera semana de febrero en comparación con el mismo periodo del año pasado, según la empresa de investigación de mercados Datasembly. Eso se suma a un aumento de 7.8 por ciento en el mismo periodo de 2025.

Europa ha registrado incrementos de precios aún más pronunciados. En Alemania, los precios del chocolate subieron 18.9 por ciento en 2025, según cifras del gobierno.

A continuación se explica qué hizo que el precio de los futuros del cacao subiera y luego bajara, y por qué eso quizá no se refleje en lo que están pagando los clientes.

Los precios del cacao se duplicaron con creces en 2024 debido a la falta de lluvias y a enfermedades de los cultivos en el occidente de África, que suministra más del 70 por ciento del cacao del mundo. El cacao, que se elabora a partir de los granos secos del árbol del cacao, es el ingrediente principal tanto del chocolate negro como del chocolate blanco.

Las condiciones meteorológicas han mejorado desde entonces en Costa de Marfil y Ghana, y la producción de cacao está aumentando en Ecuador y otros países, según un análisis de JP Morgan. El incremento resultante de la oferta es una de las razones por las que los precios del cacao están bajando.

Pero también están cayendo por una menor demanda global. El encarecimiento del chocolate ha desanimado a los consumidores, por lo que los fabricantes han reducido la cantidad de chocolate que utilizan o han pasado a otros productos, como las golosinas gomosas, para mantener los precios bajo control, explicó Chris Costagli, experto en alimentación en la empresa de investigación de mercados NIQ.

En Estados Unidos, las ventas minoristas anuales de chocolate subieron 6.7 por ciento en 2025 en comparación con el año anterior, en gran medida por los aumentos de precios, según datos de NIQ. Pero el número de productos individuales vendidos bajó 1.3 por ciento, ya que los consumidores compraron menos chocolate en general.

Los aranceles del gobierno de Donald Trump fueron otra razón por la que los precios del chocolate en Estados Unidos aumentaron el año pasado.

El gobierno impuso un arancel promedio de 15 por ciento a los países productores de cacao en febrero del año pasado, lo que elevó el precio de las importaciones de cacao en Estados Unidos, según la Reserva Federal.

El gobierno eliminó en noviembre los aranceles al cacao y a otras materias primas que no pueden cultivarse en Estados Unidos, entre ellas el café, las especias y la fruta tropical.

Pero siguen vigentes aranceles del 15 por ciento o más sobre productos procedentes de la Unión Europea, incluidos los chocolates.

Hasta ahora, la caída de los precios del cacao no necesariamente ha permitido que los amantes del chocolate paguen menos.

Costagli compara la situación con los precios de la gasolina. Incluso cuando baja el costo del petróleo, los precios al consumidor no lo siguen de inmediato, porque las empresas necesitan agotar el petróleo que compraron a un precio más alto.

Fabricantes de chocolate como The Hershey Co. tienen contratos a largo plazo que pueden obligarlos a pagar más que los precios actuales del cacao. Además, el mercado es volátil; las empresas saben que otro episodio de mal tiempo o un aumento de la demanda podría hacer que los precios del cacao se disparen de nuevo.

Pero Costagli señaló que las empresas también observan la reacción de los compradores ante los precios.

“Si el cliente todavía está dispuesto a pagar ese precio más alto, ¿de verdad bajamos el precio?”, planteó.

Mondelez International, propietaria de marcas de chocolate como Oreo, Cadbury y Toblerone, aumentó sus precios 8 por ciento a nivel mundial en 2025 para compensar los mayores costos del cacao.

En Europa, la empresa elevó los precios aún más y experimentó una disminución significativa en la cantidad de sus productos vendidos. Como resultado, Mondelez bajó los precios este año en algunos mercados, entre ellos el Reino Unido y Alemania.

“Hemos aprendido que ciertos niveles de precio son muy importantes, y por eso ya hemos hecho ajustes para colocar nuestros productos en el nivel de precio adecuado”, indicó el director general de Mondelez, Dirk Van de Put, durante una conferencia telefónica con inversionistas en febrero.

Van de Put manifestó que Mondelez no planeaba por el momento recortes de precios en Norteamérica, donde tanto sus aumentos de precios como sus pérdidas de volumen de ventas fueron más moderados.

Dos segmentos del mercado del chocolate crecieron en Estados Unidos el año pasado: las marcas económicas y las marcas superprémium, comentó Costagli.

El mayor interés por el chocolate de gama alta puede parecer sorprendente si los consumidores se resistieron a pagar más por una barra de Snickers o un paquete de Reese’s Peanut Butter Cups. Pero las empresas detrás de líneas superprémium como Ferrero Rocher, Justin’s y Lindt Excellence fueron menos agresivas al aplicar aumentos de precios relacionados con el cacao, ya que sus productos ya eran más caros, explicó Costagli.

A medida que los fabricantes de chocolate de consumo masivo como Hershey y Mars subieron los precios, algunos clientes decidieron que gastarían sólo un poco más, añadió.

“Le ha dado al comprador aspiracional ese pequeño empujón que necesita para subir de categoría. Si querían un producto mejor, si querían una mejor experiencia, mejores características del producto, orgánico, comercio justo, lo que fuera”, señaló Costagli.

En el otro extremo, las marcas económicas —como Whitman’s o algunos chocolates de marca propia de las tiendas— también vendieron más productos en Estados Unidos el año pasado, ya que los compradores sensibles al precio bajaron de categoría desde las marcas de consumo masivo.

“El ahorro que se obtiene al bajar de categoría en realidad es mayor de lo que solía ser”, comentó Costagli. “Así que, desde una perspectiva aspiracional, es más fácil subir de categoría, y desde la perspectiva de alguien con inseguridad financiera, se ahorra más al bajar de categoría”.

jornada.com

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