Dueño de Globovisión está preso en Venezuela mientras es prófugo en Miami: Herald; EU lo acusa de corrupción y lavado de dinero
El magnate venezolano Raúl Gorrín, presidente y uno de los dueños del canal Globovisión, está preso en una cárcel subterránea conocida como “La Tumba” en Caracas mientras la justicia estadounidense lo considera prófugo en Florida por corrupción y lavado de dinero, reportó este sábado el Miami Herald.
Gorrín, cercano al gobierno de Hugo Chávez (1999-2013), lleva “tres o cuatro semanas” en celdas subterráneas en un edificio administrado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) llamado “La Tumba”, donde hay detenciones sensibles o de alto perfil, informó el diario con base en tres fuentes cercanas.
Las personas citadas no aclararon la razón de la detención de Gorrín, ni si la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, permitiría su traslado a Miami, donde enfrenta dos acusaciones formales.
Esta detención trasciende después de que, el 5 de febrero, el New York Times reportó que agentes venezolanos detuvieron e interrogaron a Gorrín y al empresario colombiano Álex Saab, el presunto testaferro del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro.
Las autoridades estadounidenses supieron de la detención, lo que refleja la creciente cooperación entre ambos países desde que la Administración de Donald Trump capturó, el 3 de enero, a Maduro en Venezuela para presentarlo ante la justicia estadounidense.
Gorrín está involucrado en un juicio contra el excongresista estadounidense David Rivera, amigo del actual secretario de Estado, Marco Rubio, quien testificó el martes pasado por el caso, en el que el exlegislador está acusado de cabildear ante Washington a favor del gobierno de Maduro.
Rubio expuso que en julio de 2017 sostuvo dos reuniones con Rivera en las que el exlegislador le planteó un plan que, a través de Gorrín, supuesto intermediario con el Gobierno de Maduro, buscaba hacer llegar una carta del entonces mandatario venezolano al presidente Trump para iniciar un proceso de transición.
El secretario, quien entonces era senador, dijo que la segunda reunión, a la que acudió Gorrín en un hotel en Washington, fue una “pérdida de tiempo” porque no hubo carta de compromiso de Maduro, que supuestamente él le iba a entregar a Trump.
Gorrín afronta dos procesos, pues en 2024 un gran jurado de EE.UU. lo acusó del lavado de 1,2 millones de dólares obtenidos de manera corrupta de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) a cambio de pagos de sobornos a funcionarios venezolanos.
Y desde 2017 el distrito sur de Florida lo acusó de conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), otro de conspiración para cometer lavado de dinero y nueve más de lavado de dinero.
El Universal Online



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