En México, beber agua embotellada es una de las formas más rápidas de agotar nuestras reservas, afirma director de Agua Óptima

Esto lo expone Alfonso Escalante Bush, ya que producir una botella de un litro requiere entre tres y siete litros de agua, más de la que en realidad se aprovecha
México enfrenta una crítica paradoja, mientras el país sufre de estrés hídrico severo, el consumo masivo de agua embotellada contribuye a agravar la escasez del vital líquido a través de su huella hídrica oculta.

Y es que se desperdician millones de litros de agua en la producción de envases de plástico, un lujo que México ya no puede permitirse, advirtió Alfonso Escalante Bush, director de Agua Óptima.

En el Día Mundial del Agua habló de la urgencia de un cambio de paradigma y llamó a reconocer que cada botella de plástico no solo genera un residuo, sino que representa un consumo desmedido de agua en su producción.

Si bien la percepción de riesgo por la escasez de agua es una realidad palpable para el 93 por ciento de los mexicanos, pocos son conscientes de que la solución a la sed embotellada tiene un costo ambiental desproporcionado.

Aseguró que para producir una sola botella de plástico de un litro se requieren entre tres y siete litros en el proceso de fabricación del envase.

Algunas estimaciones, consideran que todo el ciclo de vida del plástico, elevan esta cifra a 150 litros de agua por cada litro que se embotella, dijo Escalante Bush.

Refirió que este desperdicio hídrico invisible, sumado a la contaminación por PET, representa una carga insostenible para un país con acuíferos sobreexplotados y regiones con acceso limitado al vital líquido.
“En un México con estrés hídrico, beber agua embotellada es paradójicamente, una de las formas más rápidas de agotar nuestras reservas”, afirmó.

Dijo que “las empresas tienen la oportunidad de liderar la transición hacia soluciones más eficientes que detengan este desperdicio y aseguren la disponibilidad de agua para las futuras generaciones”.

Ante esta realidad dijo que la adopción de sistemas de purificación de agua en el punto de uso en entornos corporativos ofrece una respuesta directa a este desafío.

Estas soluciones eliminan la necesidad de garrafones y botellas de plástico y con ello reducir drásticamente la huella hídrica asociada a su fabricación y transporte.

Además de contribuir a la sostenibilidad ambiental, los sistemas de purificación en el punto de uso aseguran la salud y productividad de los colaboradores al proporcionar acceso ilimitado a agua purificada de alta calidad.
Al tiempo que generan ahorros económicos sustanciales para las empresas, al eliminar los costos recurrentes de compra y gestión de agua embotellada.

Destacó Escalate Bush que en un contexto donde el 83 por ciento de los mexicanos ya redujo su consumo de agua y el 82 por ciento cree que la escasez puede abordarse efectivamente, las empresas que implementen soluciones hídricas inteligentes, no solo fortalecerán su resiliencia, sino que construirán una reputación de liderazgo en sostenibilidad.

La eficiencia hídrica y la eliminación de desperdicio asociado al plástico son decisiones estratégicas ineludibles para el futuro empresarial en México.

oem

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